VANGUARDISMO

El Vanguardismo se manifiesta a través de varios movimientos que desde planteamientos divergentes abordan la renovación del arte y/o la pregunta por su función social, desplegando recursos que quiebren o distorsionen los sistemas más aceptados de representación o expresión artística, en teatro, pintura, literatura, cine, arquitectura, música, etc.

En efecto, con este término, tomado del francés avant-garde, se han designado en nuestro siglo aquellos movimientos que se oponen – frecuentemente con virulencia- a la estética anterior y que proponen, con sendos manifiestos, concepciones profundamente nuevas del arte y de las letras.

Estos movimientos artísticos renovadores, en general dogmáticos, se produjeron en Europa en las primeras décadas del siglo XX, desde donde se extendieron al resto de los continentes, principalmente hacia América, en donde se enfrentaron al modernismo.

La característica primordial del vanguardismo es la libertad de expresión, que se manifiesta alterando la estructura de las obras, abordando temas tabú y desordenando los parámetros creativos: en poesía se rompe con la métrica y cobran protagonismo aspectos antes irrelevantes, como la tipografía; en arquitectura se desecha la simetría para dar paso a la asimetría; en pintura se rompe con las líneas, las formas, los colores neutros y la perspectiva.

Los movimientos Vanguardistas que afectarán en mayor o menor medida a la Literatura son:

  • EXPRESIONISMO
  • CUBISMO
  • FUTURISMO
  • DADAÍSMO
  • CREACIONISMO
  • ULTRAÍSMO
  • SURREALISMO

Los “ismos” vanguardistas se suceden a un ritmo muy rápido. Muchos de ellos afectan por igual a las artes plásticas, al arte escénico o cinematográfico, a las letras, e incluso al pensamiento. Algunos pasan como efímeras modas; otros dejan huella imborrable.


En el Vanguardismo español se distinguen 4 etapas:

1) 1908-1918: Primeras manifestaciones de una literatura de vanguardia, protagonizadas esencialmente por Ramón Gómez de la Serna.

2) 1918-1927: es decir, desde la llegada de Vicente Huidobro hasta los primeros contactos con el Surrealismo. Son los años presididos por el Ultraísmo y el Creacionismo. Predomina el optimismo, el juego, la exaltación de la modernidad y la deshumanización.

3) 1927-1930: influjo dominante del Surrealismo y, con ello, se inicia un proceso de “rehumanización”. Comienza a observarse cierto pesimismo y hasta una angustia ante los efectos “deshumaninantes” de la civilización moderna.

4) 1930-1936: las inquietudes del momento llevan hacia “un nuevo Romanticismo”. Tras algunos intentos de coordinar vanguardia estética y vanguardia política, las urgencias de este último tipo llevan al ocaso del Vanguardismo español.

Ediciones vanguardistas. Selección de imágenes

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario